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Viviendo sin alcohol

Herramientas para Vivir sin Alcohol – 2

Herramientas para Vivir sin Alcohol – 2

Continuamos con la segunda parte de la serie de entradas que nos van a proveer de una serie de herramientas que una vez que hemos dejado de beber, nos permitirán seguir viviendo en sobriedad. Estas herramientas están basadas en el libro de Alcohólicos Anónimos “Viviendo Sobrio”.

Este libro se publicó por primera vez en 1975, y aunque pueda parecer que esté un poco anticuado, los consejos que nos ofrece siguen siendo no solo perfectamente válidos, sino tremendamente útiles para mantenernos sobrios.

En esta segunda parte veremos los capítulos del 7 al 12 de los 30 que componen el libro, el resto de los cuales iremos viendo en próximas publicaciones. (la primera parte puedes verla aquí)

7. Abandona la Soledad:
Aunque algunos de nosotros éramos bebedores solitarios, no podemos decir que careciéramos completamente de compañía durante nuestros días de bebedores. La gente estaba a nuestro alrededor. Los veíamos, oíamos y los tocábamos. Pero la mayoría de nuestros diálogos importantes eran exclusivamente sostenidos con nosotros mismos. Estábamos seguros de que nadie nos entendería. Además, teniendo en cuenta nuestra opinión sobre nosotros mismos, no teníamos claro de que quisiéramos que alguien lo entendiera.
Pero ahora sabemos que no tenemos que actuar por nuestra cuenta. Es mucho más sensato y más seguro hacerlo en compañía de todos los que vamos en la misma dirección. Y ninguno debe sentir vergüenza al necesitar ayuda, ya que todos nos ayudamos mutuamente.
No es más cobarde usar ayuda para recuperarse de un problema de alcohol que usar muletas si tienes una pierna rota. Una muleta es una cosa genial para aquellos que la necesitan, y para aquellos que ven su utilidad. Lo mismo pasa con la ayuda para dejar de beber.

8. Deja marchar las viejas ideas
El alcoholismo afecta a las personas sin tener en cuenta la edad, sexo, inteligencia, religión, origen étnico, salud emocional, ocupación, hábitos alimenticios, estado social o económico,…No se trata de cuánto o cómo bebe, ni cuándo, ni por qué, sino de cómo su bebida afecta su vida, lo que ocurre cuando bebe. Éste es el hecho definitorio del alcoholismo.

No es fácil abandonar la bebida sin interiorizar previamente que no es signo de debilidad el no poder controlar nuestro consumo de alcohol. Todo lo contrario, hay que ser verdaderamente valiente para aceptar el hecho de que no puedes controlar tu consumo de alcohol y por lo tanto, dejarnos de excusas y atajar el problema.

9. Serenidad
Serenidad de aceptar las cosas que no podemos cambiar, valor para cambiar las cosas que sí puedo, y sabiduría para conocer la diferencia.

Y a la cabeza de las cosas que no podemos cambiar tenemos que poner nuestro alcoholismo. Pero eso no significa resignarse a beber hasta morir, porque a la cabeza de las cosas que sí podemos cambiar está el no volver a beber, por lo que pasaremos de ser alcohólicos borrachos a alcohólicos sobrios, y eso es todo lo que necesitamos.

10. Buscando Ayuda Profesional
Una vez que empezamos a permanecer sobrios, muchos de nuestros problemas parecen desaparecer. Sin embargo, ciertos asuntos siguen o surgen, los cuales requieren una atención profesional de expertos. Depende de los estragos que haya dejado en nuestra vida el alcoholismo podremos necesitar de médicos, abogados, etc.

La necesidad de ayuda no es signo de debilidad. El orgullo que impide que busquemos esta ayuda es un impedimento a nuestra recuperación.

11. Se benevolente contigo mismo
Ahora que sabemos que el alcoholismo no es un comportamiento inmoral es esencial reajustar nuestras actitudes.
Hemos descubierto que podemos disfrutar, estando sobrios, de todo lo bueno que disfrutamos mientras bebíamos, y muchísimo más. Se necesita un poco de práctica, pero las recompensas hacen que merezca la pena el esfuerzo. Hacerlo no es egoísta, sino autoprotector. A menos que demos valor que tiene nuestra propia recuperación, no podemos sobrevivir para convertirnos en personas altruistas, éticas y socialmente responsables “.

12. Sé Proactivo
Es muy difícil quedarse quieto tratando de no hacer una cierta cosa, o ni siquiera pensar en ello. Es mucho más fácil hacer otra cosa, olvidandonos así del acto que estamos tratando de evitar. Lo mismo ocurre con la bebida. Simplemente tratar de evitar pensar en la bebida no parece ser suficiente. Cuanto más pensamos acerca de la bebida de la que estamos tratando de mantenernos lejos, más ocupa nuestra mente. Y eso no es bueno. Es mejor ocuparse en algo, casi cualquier cosa, manteniendo así nuestra mente ocupada y canalizando nuestra energía hacia la salud.

Esto irá mejorando con el tiempo. Tras el primer mes sobrio, solemos notar una mejoría clara en nuestros pensamientos. Tras los primeros tres meses nuestra mente está mucho más libre. Y durante el segundo año el cambio es absolutamente sorprendente.

En las próximas semanas iré publicando el resto de las herramientas para vivir sin alcohol. Si quieres adentrarte con mayor profundidad en ellas, puedes comprar este libro en Amazon haciendo click aquí.

¿Qué te parecen estas herramientas? ¿Has puesto en práctica alguna? Puedes compartirlo si quieres con todos en los comentarios de un poco más abajo.

Si lo prefieres, puedes ponerte en contacto conmigo a través de la página de contacto. Ahí encontrarás todas las redes sociales donde estoy presente además de un formulario. Por favor, si crees que puedo ayudarte no dejes de escribirme.

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