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Dejando el alcohol

Miedo a dejar de beber

Miedo a dejar de beber

No nos confundamos. Si bien un porcentaje de los alcohólicos no dejan de beber por los efectos físicos de la dependencia al alcohol, la mayor parte de nosotros no dejamos de beber por el miedo a dejar de beber. El miedo a lo desconocido, a salir de lo que la sociedad considera normal, a ser tratado como un bicho raro, a no volver a disfrutar nunca más.

Sin embargo, conforme vamos conociendo a gente que vive libre de alcohol  y vemos que se relacionan con el mundo, y que son capaces de disfrutar de la vida, nos hace replantearnos que quizá otra vida es posible. Ese es el camino por el que hay que avanzar para abandonar definitivamente el alcohol.

Estos son los miedos más habituales.

  • No seré capaz de volver a disfrutar nunca más. He puesto este miedo el primero porque es el que más me preocupaba a mi, y creo que a la mayoría de los alcohólicos. Y al principio sentirás que efectivamente tu vida es aburrida. Pero solo es una sensación. Lo que ocurre es que descubrirás que los días de repente tienen más horas (las que le has robado al alcohol) y tendrás que descubrir nuevas actividades con las que llenarlas. Yo por ejemplo he empezado a correr y a montar en bici, estoy aprendiendo a pintar al óleo, me he matriculado en un máster y he creado y mantengo esta web. Increíble verdad?? Pues no le estoy robando ni un segundo a mis horas de sueño ni de descanso, todo lo contrario, duermo más horas y descanso más. Todo ese tiempo ha salido de las horas que le dedicaba al alcohol.
    Quizá os preguntéis que cómo lo hago para pasármelo bien mientras estoy en bares sin beber con mis amigos que si beben. Pues sinceramente, ya casi no voy, y no porque no pueda, sino porque ES MUY ABURRIDO. Pero lo aburrido no es no beber, lo aburrido son los bares. Cuando estás sobrio ves como las conversaciones van degenerando hasta un punto en el que no se dice nada con sentido.
  • La gente me va a juzgar porque no bebo. Algunos lo harán, eso es inevitable (también lo hacen ahora que bebes, no lo olvides). Al dejar de beber estás haciendo un cambio positivo en tu vida, y si vas a ser juzgado por algo, ¿qué mejor que sea por esa razón?
  • No voy a tener amigos. Es posible que no tengas amigos borrachos, eso es verdad. En su mayoría, la gente que bebe demasiado no querrá estar contigo (sirve para darte cuenta de que mucha gente quedaba contigo solo porque bebías). A los amigos verdaderos les dará igual si bebes o no. Y además conocerás a mucha gente (más de la que imaginas) que ha optado por una vida sin alcohol (hay muchos grupos en internet donde podrás conocer a gente de tu ciudad o de ciudades a donde te desplaces temporalmente).
  • No voy a encajar en el mundo sin beber. Lo creas o no, no fue hasta que dejé de beber que me di cuenta que hay mucha gente que beben rara vez o ninguna. Y también que a la mayoría de gente le da igual si bebo o no. Solo parecía importarle a las que bebían mucho (es decir, con los que yo me reunía). De ahí viene este miedo. Cuanta más gente conozcas fuera de tu antiguo círculo, más superarás este miedo.
  • Nunca te rindasLa vida será muy difícil. La vida es vida, con sus momentos buenos y malos. Lo que no estarás haciendo es boicotear tu vida, por lo que habrá más buenos momentos que antes indudablemente. Lo que sí tendrás que hacer es esperar a que tus sentidos se adapten a la nueva realidad. Es como si llevaras gafas de sol y te las quitaras de repente. Hasta que no se adapten tendrás la sensación de estar “deslumbrado” sensitivamente hablando. Aparte de eso, verás como es infinitamente más fácil resolver cualquier problema que te surja estando en posesión de tu vida que estando en manos del alcohol.
  • No sabré quién soy realmente.  Hasta el momento en que dejas de beber sabes como vas a reaccionar ante las circunstancias (generalmente acudiendo al alcohol), pero una vez lo dejas te preguntas cómo actuarás, cómo afrontarás aquello que te suceda. Pues sí, y es genial. Yo estoy disfrutando mucho esta circunstancia. Me encanta descubrir como soy realmente. Tengo que admitir que temía mi reacción ante ciertas situaciones, (y sigo temiendo algunas que no han surgido aun) pero por lo general me sorprendo a mi mismo, y sí, me encanta lo que estoy descubriendo de mi 🙂
  • La vergüenza y el miedo nunca desaparecerán. Sin ninguna duda sí lo hará. Ahora te puede parecer que no será así, pero te recuerdo que el alcohol es un potente depresivo. Una vez te deshagas de él, tu mente se volverá más segura de sí misma. Verás todo tu pasado como una experiencia que te ha hecho ser mejor, más fuerte. Aprenderás a perdonarte y a convencerte de que mereces una vida mejor. Tu vida.
  • Nadie querrá salir conmigo. Esto es completamente falso. De hecho, una vez dejes de beber, más gente querrá salir contigo, ya que no perderás el control como, admítelo, hemos hecho más de una vez (y de diez). Recuerda que tu círculo de amistades cambiará, ya no serás valorado por tu capacidad de beber sin parar o de invitar a rondas, serás valorado por lo que eres, por como eres. Te valorarán por tu persona. ¿No suena maravillosamente bien eso?



  • Me perderé toda la diversión. En absoluto. Tendrás toda la diversión que te apetezca porque podrás hacer lo que quieras cada vez que quieras, porque no estarás restringido por el alcohol. Cuantas veces has dejado de ir a algún sitio porque sabías que no podías coger el coche o que a la vuelta no estarías en condiciones de cogerlo? Sin olvidar el hecho que al no beber verás como el dinero en tu cuenta no hace más que crecer (en serio, es alucinante la de dinero que tiraba a la basura gastado en alcohol). Ahora me permito bastantes caprichos que antes no podía ni soñar.
  • Voy a fracasar en dejar de beber. Fracasar no significa no fallar. Fracasar no significa no caer. Fracasar no significa ser perfecto. Fracasar significa abandonar.
    Yo fallé muchas veces. Créeme, muchas. De hecho fallar es lo que nos hace aprender. ¿Y cuando sabrás que has fallado lo suficiente? Muy fácil, cuando dejes de fallar.
    Si caes, vuelve a levantarte. Ese es el único secreto. No hay más. No hay absolutamente nada más.

Anda, cae, levántate y vuelve a andar.

Y tú, tienes o tenías algún miedo que no esté aquí? Puedes compartirlo con todos en los comentarios de un poco más abajo.

Si lo prefieres, puedes ponerte en contacto conmigo a través de la página de contacto. Ahí encontrarás todas las redes sociales donde estoy presente además de un formulario. Por favor, si crees que puedo ayudarte no dejes de escribirme.

 

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1 Comentario

  1. Correcto. En mi caso es el miedo a no volver a ser feliz lo que más me costó. Sin embargo es felicidad lo que recuperas cuando lo dejas.
    De todas maneras es un miedo que sigo teniendo muy en el fondo, y es lo que tengo que tener más controlado para evitar la recaída.

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